Estrategia de comunicación para marcas: cómo diseñar tu plan paso a paso.

7 preguntas clave para diseñar la estrategia de comunicación de tu negocio sin agobios

Gestionar la comunicación online y el marketing digital de tu negocio puede llegar a ser todo un quebradero de cabeza. Lo sé. Pero en realidad, no tiene por qué serlo. Puedes dejar tu comunicación abandonada por falta de tiempo, puedes dedicar más tiempo y recursos de los que te gustaría para mantener la constancia en tus publicaciones o puedes crear una estrategia de comunicación que te lleve a conseguir tus objetivos con orden y sin agobios. Tú decides.

Yo te aseguro que la última opción es la más beneficiosa para tu negocio y para ti. Da igual si tienes una marca personal, una empresa o un negocio online. Trabajar la comunicación de tu negocio con estrategia es clave para llegar hasta tus clientes y además, llegar a todo. 

Diseñar un plan de comunicación a tu medida te permitirá: 

Tener un plan de acción para conseguir tus objetivos de negocio. 

Saber qué hacer, qué decir y cómo decirlo en cada momento y en cada lugar. Porque tu marca comunica siempre: en tu web, en tu blog, en tus redes sociales y en tus correos pero también en un evento de networking, en una reunión con un cliente y hasta en la sala de espera del dentista. 

Contar con una estrategia que recoja las acciones de comunicación y defina los mensajes principales de tu marca hará que mantengas el foco en lo importante y que tengas las ideas claras tanto al crear contenidos como al mantener una conversación. O sea, siempre que tengas que hablar de tu negocio, de tus servicios o de tus formaciones.

Evitar agobios y bloqueos innecesarios.

¿Cuántas veces te has sentado delante de la página en blanco sin tener ni idea de qué escribir? Esa sensación de bloqueo es de todo menos agradable. Solo lleva a perder tiempo, a ganar frustración y a conseguir cero resultados. Y qué decir de la desmotivación que produce. Todo pérdidas. 

Si tienes claros los temas que quieres tratar y las ideas que quieres comunicar, crear los contenidos te costará mucho menos esfuerzo. Y si además aprendes técnicas de redacción y copywriting, sumas una rutina y empiezas a practicar, aumentará tu productividad y cada vez tendrás que dedicar menos tiempo a preparar tus publicaciones.

Optimizar tus recursos más preciados: tiempo y dinero. 

Combina los dos puntos anteriores y aquí tienes el resultado. Foco en las acciones adecuadas para dejar de perder tiempo en las que no te aportan resultados. Y dinero bien invertido en esas mismas acciones que sí son rentables para tu negocio. Véase publicidad, renovación de tu web o el diseño de tu imagen de marca. 

Lo que sea pero sabiendo que es para ti y que va a reportarte beneficios. Y ojo que los beneficios de los que hablo no son solo económicos como retorno de la inversión de forma inmediata. Beneficios también son posicionamiento de marca y autoridad, crear una reputación excelente, transmitir una imagen profesional o construir una comunidad de personas que confían en tu negocio. 

Porque una estrategia de comunicación bien planteada te lleva a conseguir resultados a corto y a medio plazo pero también a consolidar tu negocio y a mantener la rentabilidad a largo plazo.

Las preguntas clave para diseñar la estrategia de comunicación de tu negocio

Cómo hacer un plan de comunicación de forma sencilla y ágil.
Investigar, definir y analizar

Toda acción de comunicación empieza con la recopilación de la información necesaria. Da igual que vayas a crear tu plan de contenidos o que vayas a redactar los textos de tu web. Antes de nada, es clave que investigar y recopilar información. De esta fase depende que comuniques con estrategia, o sea, pensando en lo que quieres conseguir, o que malgastes tu tiempo publicando porque sí. 

¿Qué debes tener claro antes de empezar?

Se trata de contestar algunas preguntas. Su respuesta puede parecer obvia, sin embargo, a veces no está tan clara como debería antes de empezar a comunicar. 

1. Quién eres y qué haces: tu negocio.

Tienes que tener muy muy bien definida tu idea de negocio: tus servicios o tus formaciones, lo que te diferencia del resto, el valor que aportas a tus clientes. 

Define cada servicio o cada formación teniendo claro: qué incluye, cuáles son sus características (concretando), a quién se dirige, qué problemas resuelve, qué beneficios aporta, cuál es su valor diferencial. 

2. A quién te diriges: tus clientes.

De esas personas a las que te diriges debes saberlo todo, todo. Lo que tenga que ver con tus servicios, claro. Y con todo me refiero a: qué problema tienen, quieren resolver y pueden resolver con tu oferta, qué quieren conseguir, qué objeciones les impiden comprar tu oferta, cómo se siente y cómo se quieren sentir. 

Más allá de los datos en cuanto número de potenciales clientes y demás. Para que tus mensajes calen, debes elaborar un perfil completo de tus clientes con todo tipo de detalles en el que incluyas además: dónde está (qué canales utiliza), cómo se expresa y qué tipo de lenguaje (y expresiones) utiliza para hablar de temas relacionados con tu oferta y todo lo que consideres relevante en relación a tu negocio. 

3. Qué quieres conseguir: tus objetivos.

Qué quieres lograr con tu estrategia de comunicación. Porque algo debes querer si estás poniendo tanto empeño. 

Márcate objetivos y metas que sean realistas, que te motiven para seguir avanzando cada día y que lleven a construir un negocio rentable y sostenible en el tiempo. Pero sobre todo, unos objetivos que lleven a construir el tipo de negocio que tú quieres. 

Tips para agilizar la fase de investigación: 
Ponte en modo investigación y escucha activa permanente.

Coge el hábito de apuntar todo lo que te encuentres a diario y que te dé pistas sobre tu cliente, que te lleve a mejorar tus servicios o que te pueda servir de inspiración. Da igual si utilizas un documento de Google o una libreta. El caso el que vayas recogiendo la información útil poco a poco para que llegado el momento de crear tu plan o de preparar un lanzamiento ya tengas parte del trabajo hecho. 

Utiliza técnicas visuales para organizar la información.

No se trata de escribir una enciclopedia ni de eternizarnos recopilando información sino de tener las ideas claras y de agilizar. Y para esto puedes emplear herramientas que te ayuden a sintetizar y a visualizar. Una de mis preferidas son los mapas mentales. 

Estrategia y planificación

Es la fase en la que definir la estrategia de comunicación y hacer una planificación detallada de las acciones que vas a realizar y de los contenidos que vas a publicar para llegar a tu público, captar su atención y despertar su interés. 

4. Qué vas a decir: tu mensaje. 

Define los mensajes principales de tu marca. Esos que van a quedar patentes en cada una de tus palabras y que a fuerza de repetir (no de forma literal, o sea, no de repetir el mensaje sino la idea de fondo) van a quedar grabados en la mente de tus clientes y se van a asociar con tu negocio. 

Ten en cuenta que esos mensajes deben reflejar tus valores y tu filosofía. Tus creencias y tus principios. Tu forma de trabajar y de enfocar tus servicios. 

5. Cómo lo vas a decir: tu estilo y tono de voz.

Las personas evolucionamos y los negocios evolucionan. Pero para empezar y si quieres diferenciarte gracias a tu comunicación, es importante que definir la personalidad de tu marca, su estilo y su tono de voz: cuáles son tus valores y tu filosofía, cómo comunicar y cómo quieres que te perciban. 

En este punto es importante que la personalidad de tu marca sea afín a tu propia personalidad y a tu forma de pensar y de actuar. Una cosa es tu personalidad y otra la personalidad de tu marca. Sin embargo, y sobre todo en las marcas personales, si ambas personalidades chocan te resultará muy difícil mantener el tipo. Te costará comunicar con naturalidad, te dará pereza (y corte) mostrarte. Simplemente, porque no te estás mostrando como eres. Fingir es agotador. 

6. Qué vas a hacer, dónde y cuándo: tu plan de acción.

Llega el momento de planificar, de concretar y llevar al calendario lo que vas a hacer en cada momento y qué tipo de contenidos vas a publicar. 

Elige los canales en los que vas a tener presencia. Recuerda, aquellos canales en los que están tus clientes ideales. No tienes que estar en todos (o sí), depende de las peculiaridades de tu negocio y también de tus recursos. Si quieres evitar agobios, céntrate en dos o tres canales y haz una gestión excelente. Puedes elegir alguno más como secundarios en el que tengas presencia pero al que no prestes tanta atención. 

Al realizar la planificación, ten en cuenta las acciones promocionales que vas a hacer de forma puntual y cuándo, es decir, pon fecha a tus lanzamientos. Y ten en cuenta también tu presencia constante en internet, el contenido que vas a crear de forma habitual. 

Establece los tipos de contenido que vas a crear y los temas que quieres tratar y ponles fecha en el calendario.

Tips para agilizar la fase de planificación:
Haz una planificación realista.

Ten en cuenta el tiempo y los medios de los que dispones para crear el contenido. Es mejor publicar menos y bien que publicar algo que no interesa a nadie. Te evitarás los dichosos agobios y el riesgo de abonar por completo tu comunicación porque no llegas a todo. 

Puedes crear una “rutina de contenidos”.

Elige los tipos de contenido que vas a publicar (una frase motivadora, una publicación sobre experiencias propias, una publicación con contenido útil y tips…) y crea una rutina periódica, por ejemplo, semanal. Sabrás qué tipo de publicación toca cada día. 

Además, elige los temas que vas a abordar y ponles fecha. 

Creación de contenidos y publicación

Tu estrategia de comunicación y tu planificación servirán de muy poco si no pasas a la acción. Tu plan de comunicación es una guía para saber qué camino tomar sin perder el rumbo, para saber qué hacer y para llegar a tus objetivos sin prisa, sin pausa y sin rodeos. Eso sí, siempre que lo lleves a la práctica. Así que, deja hueco en tu agenda y manos al teclado. 

7. Qué vas a publicar: tus contenidos.

Ya tienes el plan de comunicación, ahora toca implementarlo. Crea tus contenidos sin olvidar la personalidad de tu marca y su tono de voz. Publica y mide los resultados para ir optimizando tu comunicación y haciéndola más efectiva cada día. 

Tips para agilizar la creación de contenido: 
Aprovecha un mismo tema para diferentes canales. 

Si vas a desarrollar un tema, exprímelo al máximo: en tu blog, en diferentes publicaciones para redes sociales, en tu podcast, en tu newsletter… Eso sí, adapta el contenido a cada canal y evita repetir (vamos, el copia pega de toda la vida). Hay diferentes maneras de decir lo mismo y es posible que tu público sea diferente en cada canal y utilice cada medio de forma distinta. Por ejemplo, no estamos del mismo modo en Facebook que en Linkedin. 

Desarrolla ideas secundarias. 

Revisa el contenido que ya has creado. Seguro que de cada uno de tus artículos en el blog puedes desarrollar ideas que trataste de pasada y darles protagonismo en tus próximas publicaciones. 

Utiliza plantillas prediseñadas para tu contenido visual. 

Y con esto no me refiero a plantillas prediseñadas que encuentres por internet, aunque tampoco estoy en contra de su uso si dan una imagen profesional y acorde con tu marca. Lo ideal es que tengas plantillas con tus propios diseños pero ya preparadas para solo actualizar el contenido. Te ahorrarás horas y horas de trabajo frente al ordenador y tu imagen visual será más coherente. 

Organízate y utiliza herramientas de programación. 

Una forma de aumentar la productividad al crear contenidos es dedicar un tiempo fijo a la tarea y aprovechar para crear todo el contenido necesario para un periodo de tiempo o para un tema concreto. Después, programa las publicaciones y olvídate hasta el momento de responder a los comentarios. Y para esto, también es buena idea tener una hora fija cada día o acabarás con el móvil en la mano cada dos por tres. 

Y algunas claves para que tu plan de comunicación sea efectivo y  no te absorba más tiempo del necesario

Simplifica

Valora tus recursos para invertir en comunicación, tu tiempo, tu dinero, tu formación y piensa cómo puedes aprovecharlo al máximo para conseguir tus objetivos. Céntrate en lo que da resultados y deja de hacer por hacer. 

Deja de compararte

Cada negocio es único y tiene sus circunstancias. Puede que veas que los demás avanzan más rápido, que publican más, que tienen más seguidores… ¿Y qué? No conoces su realidad al completo, solo la parte visible, y no tiene ningún sentido compararse. Tú a lo tuyo. Foco y foco. 

Comunica con naturalidad

Repito. Fingir es agotador. Si adoptas una personalidad que no va contigo, unos mensajes que no van contigo y unas acciones que no van contigo, te va a costar y mucho mantener el ritmo y, sobre todo, que tus contenidos fluyan con naturalidad. Deja salir con autenticidad todo lo bueno que hay en tu negocio. 

Evita el perfeccionismo

Esperar a que todo esté perfecto es una forma de aplazar y aplazar hasta el infinito lo que podrías estar haciendo desde ya. Es la forma perfecta de perder oportunidades, de desperdiciar tiempo y de bloquearse. Así que, olvídate de esperar a que todo esté perfecto, establece un mínimo de calidad para tus contenidos y mejora cada día. 

Deja margen para la improvisación

Un plan de comunicación es ruta. Eso no quiere decir que a veces no puedas o debas desviarte un poco. Puede que tus objetivos o las circunstancias cambien y tu plan debe ser dinámico y estar preparado también para adaptase a la nueva situación. Y, por qué no, deja también un hueco para la espontaneidad, para esas historias y reflexiones que surgen en el momento, que vienen a cuento y que te apetece compartir.

Planifica y pasa a la acción

Por si todavía hay dudas. Es la única manera de conseguir resultados. 

Diseñar una estrategia de comunicación para tu negocio y llevarla a cabo puede ser demasiado complicado o bastante sencillo. Si lo que quieres es gestionar la comunicación de tu marca de forma eficaz y efectiva, recuerda: estrategia, planificación y acción

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