Cómo definir el estilo y el tono de voz de tu marca.

Por qué es importante definir el estilo de tu marca y una pista para saber por dónde empezar

Una marca es mucho más que un logotipo y unos colores. Es el estilo de sus imágenes, es su tono de voz, es su forma de relacionarse con el entorno, es su filosofía. La marca es la forma de vida de tu negocio.

Definir el estilo de tu marca hará que tenga una personalidad que contribuirá a que sea diferente a las demás. Y tener una guía de estilo definida tanto a nivel visual como conceptual te facilitará mucho mucho el trabajo de comunicación en el día a día, aportando:

Diferenciación.

¿Tu marca tiene un estilo propio? Pues ya es única y diferente a las demás. Pero ojo, que digo propio. Construye tu marca en función de cómo quieres que se perciban tus productos o tus servicios, de las necesidades de tu público e incluso de tu propia personalidad. Pero deja a la competencia que siga su camino. Está bien que conozcas los negocios de tu sector pero dejarte influenciar demasiado por lo que hacen los demás en este punto solo te llevará a perder la ventaja de construir una marca 100% original.

Ahorro de tiempo.

Te facilitará el día a día. Sí, eso es, la creación de tu marca es otra de esas inversiones iniciales de tiempo y esfuerzo que se verán recompensadas en el trabajo diario. La tareas de comunicación de tu negocio ocuparán una buena parte de tu jornada diaria. Crear contenido de valor para tu audiencia, establecer relaciones en redes sociales, responder correos… La lista es larga.

Definir el estilo de tu marca supone tener claro el tono de los mensajes y no dudar a la hora de escribir cualquier texto. Tener claro el estilo de las imágenes y unas plantillas guardadas en el disco duro listas para actualizarlas para cada post. Saber qué tipografía utilizar en cada momento. En definitiva, tener las ideas claras y algunas tareas repetitivas automatizadas.

Coherencia.

Aportará coherencia y consistencia a tu marca. Porque la esencia de tu mensaje será la misma en todos los formatos. Y eso quiere decir que tu marca será reconocible allá por donde pase.

Pero, ¿por dónde empezar a definir el estilo de una marca?

En el artículo anterior hablé sobre los cuatro ingredientes de tu negocio que deben estar listos antes de empezar con la comunicación. Esos ingredientes son el punto de partida y uno de ellos era precisamente la personalidad. Se basa en parte en los tres anteriores. Y es lo que marcará la forma en que tu marca será percibida por tu público.

Fase de investigación.

Para empezar es importante saber lo que se quiere hacer y qué es lo que se quiere conseguir. Es necesario recopilar información y definir los ingredientes clave de tu negocio:

  • El cliente al que quieres atraer. Piensa en qué necesidades tiene, qué le preocupa y cómo puedes ayudarle. Observa cómo se comporta y en qué tono habla. Trata de de entenderle para poder diseñar una oferta a su medida. Conocer a tu cliente te permitirá elaborar un mensaje claro y  directo; y diseñar una estrategia de comunicación acertada.
  • Tus productos o tus servicios. Analiza cómo pueden ayudar a ese cliente. Piensa en los beneficios que aportarán a quien los adquiera. Te permitirá definir los argumentos que utilizarás en tus textos de ventas.
  • La propuesta de valor de tu negocio. Destaca la diferencia que hace que tus productos o tus servicios sean únicos. En esa diferencia se basará tu mensaje. 
Fase de definición.

Esta es mi fase favorita. La que te da la oportunidad de modelar los ingredientes a tu antojo, sacar a relucir la creatividad y en la que las cosas empiezan a coger forma.

Empieza con un poco más de investigación o más bien autoconocimiento. No olvides pensar en las razones y circunstancias que han hecho llegar hasta donde estás. En cómo ha surgido tu idea, por qué quieres tener este negocio. Puede que tu propia historia sea el mejor argumento de venta. 

Definición conceptual.

Imagina cómo quieres que sea la relación con tu público basándote en lo que has observado sobre tu cliente ideal y en cómo son sus conversaciones y el tipo de lenguaje que utiliza. A partir de ahí, comienza la creación de la personalidad de tu marca: 

  • Cualidades: Define las cualidades de tu marca a partir de adjetivos.
  • Valores: Otórgale unos valores acordes con la filosofía de tu negocio.
  • El tono de voz: Piensa en cómo quieres que sea el trato con tu público. Elige entre el tú y el usted. Y si te dirigirás a tu audiencia en un tono cercano, distante, comercial o si usarás toques de humor.
Definición visual.

Dibuja la personalidad de tu marca y tenla presente siempre.

Una buena herramienta par dibujar la personalidad de la marca y hacerse una idea de lo que se quiere conseguir a nivel visual es el moodboard. Es una recopilación de elementos gráficos (colores, texturas, tipografías, fotografías…) que te sugieren lo que quieres transmitir con tu marca. Puedes crearlo utilizando un cuaderno, un tablero de Pinterest o cualquier otro medio. 

A partir de ahí, elige tus propios elementos atendiendo a su significado y a lo que quieres comunicar. Logo, colores, tipografías, formas y estilo de imágenes.

Fase de comunicación.

Traslada la personalidad de tu marca a su imagen visual y a sus palabras. Ten presentes los conceptos que has definido en la fase anterior en todas tus acciones de comunicación para que tu marca sea reconocible en tu web, en tus redes sociales y en cualquier otro canal que utilices para comunicarte con tu público. 

Crea una marca…

Sencilla. Porque las cosas sencillas son más fáciles de construir, de reconocer y de recordar.

Sincera. Porque la marcas sinceras son auténticas. Una comunicación sincera será también una comunicación coherente y te ayudará a conectar con tu público y a cumplir con las expectativas.

Sensacional. Porque las emociones mueven el mundo y la relación con las marcas también se basa en lo que nos hacen sentir.

¿Estás definiendo la personalidad de tu marca? Cuéntame tu experiencia en los comentarios.

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6 Comentarios
  • Valentina
    Publicado en 11:42h, 28 octubre Responder

    Hola Cristina,
    enhorabuena por este post! Me ha gustado muchísimo y me parece muy complementario a lo que comparto yo en mi blog, relacionado también con la marca personal, pero desde el punto de vista del diseño gráfico.
    Sin duda definir el cliente ideal, tus valores, la forma en la que quieres comunicarte con él, es un trabajo muy intenso que hay que hacer al principio, pero muy muy importante, que merece la pena hacer. Es más bien indispensable para tener un camino trazado, y saber hacía donde dirigirnos con nuestros proyectos.

    Me gusta mucho tu blog, y si te apetece ayudar a mis lectoras con algún consejo, estás más que bienvenida a mi blog.

    Te sigo la pista! 🙂

    • Cristina Llorente
      Publicado en 12:44h, 28 octubre Responder

      Hola Valentina,

      Muchas gracias por tu comentario. Claro, es que está relacionado, tanto la parte visual como la conceptual y los textos deben ir de la mano y transmitir un mismo mensaje. Y para conseguirlo no hay como parase a pensar en lo que se quiere conseguir. Yo defiendo la pareja diseño-contenido en las webs y, por supuesto, la identidad visual también tiene que estar en el mismo pack.

      Claro que me apetece ayudar a tus lectoras y además me hace mucha ilusión que me invites a hacerlo. Te escribo un correo y hablamos.

      Un abrazo.

  • Carla
    Publicado en 14:28h, 28 octubre Responder

    Chicas! Excelente el post de ambas (Valentina http://valentinamusumeci.com/blog/8-ideas-cuidar-marca-handmade/) Me gustaría conocer su opinión respecto a la protección de las creaciones de las que hablan. Detrás de cada marca, diseño o contenido que se crea hay muchos recursos destinados por los que vale la pena la exclusividad. (¿o, no?)
    Desde ya gracias por sus aportes!

    • Cristina Llorente
      Publicado en 17:09h, 28 octubre Responder

      Hola Carla,

      Gracias por leernos y comentar. ¿Te refieres a la protección legal de la marca? En ese caso, yo soy partidaria de respetar los derechos de autor siempre. Por otra parte, la marca es un elemento de valor para un negocio y creo que para evitar problemas es conveniente registrar la marca con sus elementos gráficos, o sea, logotipo, colores y tipografías. Aunque en España no es obligatorio hacerlo.

      En cuanto a la protección de textos e imágenes, por ejemplo, del blog, bueno, creo que dependiendo de la finalidad de los mismos se debe elegir un tipo de licencia u otro.

      Un saludo

      • Carla
        Publicado en 19:03h, 28 octubre Responder

        Gracias por tu respuesta Cristina!
        Me ofrece un poco mas de claridad acerca de cómo se percibe la protección de las creaciones. Como bien decís, no es obligatorio pero si es fundamental. El registro de marca (como el deposito en autor o diseño) es lo que otorga al titular la exclusividad sobre su marca. Sin registro no hay exclusividad y sin exclusividad ¿Cuál seria el sentido de realizar todos este trabajo??? ¿Porqué trabajar en construir la marca y luego otro la aproveche? Creo que hay mucha conciencia sobre la importancia de la diferenciación pero hablamos muy poco de la exclusividad.

        • Cristina Llorente
          Publicado en 07:55h, 29 octubre Responder

          Me alegra que la respuesta te ayude, Carla. Como dices para una marca es importante garantizar su exclusividad. El caso más extremo sería que tuvieses que dejar de usarla. Puede que me hayas dado una idea para otro post, así que gracias.

          Un abrazo.

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